En un perfil publicado en Redacción Médica, dentro de su espacio Líderes Sanitarias, repaso algunas experiencias que han marcado mi trayectoria profesional y reflexionar sobre algunos de los principios que han guiado mi forma de entender la medicina y las organizaciones sanitarias.
Durante años he dedicado buena parte de mi actividad a impulsar y desarrollar nuevas formas de organización asistencial, convencida de que los buenos resultados requieren tanto conocimiento clínico como equipos capaces de trabajar con objetivos compartidos. El trabajo en equipo multiprofesional es el pilar fundamental para ofrecer una atención integral y personalizada que responda a las necesidades reales de cada paciente.
Una de las cuestiones que abordamos en la entrevista es precisamente la necesidad de transformar estructuras y formas de trabajo que no siempre han evolucionado al mismo ritmo que los pacientes y la sociedad. Y para conseguir resultados diferentes, se requiere estar dispuestos a revisar cómo organizamos los procesos, cómo colaboramos entre profesionales y cómo evaluamos lo que hacemos.
El liderazgo sanitario ocupa una parte importante de esta reflexión. Para mí, liderar no consiste solo en coordinar profesionales. Significa escuchar, generar confianza, asumir responsabilidades y crear un entorno en el que las personas puedan aprender, aportar y mejorar los procesos. La transformación de una organización no se consigue únicamente modificando estructuras: requiere también un cambio cultural.

También abordamos el cambio cultural de las organizaciones, la importancia de la perspectiva de género, la igualdad de oportunidades y el desarrollo profesional. Creo en un liderazgo que suma capacidades y mantiene una finalidad clara: mejorar la atención que reciben nuestros pacientes.
Además, hablamos sobre la formación de las nuevas generaciones de médicos. La preparación científica y clínica es imprescindible, pero el ejercicio de la medicina requiere otras competencias que no siempre se incluyen en los planes de estudio: comunicación, liderazgo, trabajo en equipo, calidad y seguridad clínica. Todas ellas son esenciales en el ejercicio profesional y requieren mayor presencia en la enseñanza.
He intentado incorporar estas áreas también a mi actividad docente porque considero que son fundamentales para preparar a los profesionales que tendrán que afrontar los retos de la medicina de los próximos años, y comprender cómo es el funcionamiento de las organizaciones sanitarias.
Esta entrevista recoge, en definitiva, una parte de mi manera de entender la profesión: la atención sanitaria no depende solamente del conocimiento médico, sino también de nuestra capacidad para organizarnos, trabajar juntos y construir modelos basados en una medicina de alto valor para las personas.
Puedes acceder al perfil y al episodio de Líderes Sanitarias en Redacción Médica, publicado el 18 de febrero de 2024. La lectura íntegra del artículo requiere registro gratuito en el medio.




