La mediastinitis, una infección profunda de la herida quirúrgica, después de una intervención cardiaca es una complicación grave que requiere decisiones complejas y una estrecha coordinación entre especialidades. La Comunidad de Madrid difundió los resultados de un estudio desarrollado en el Hospital Clínico San Carlos en el que participé como internista hospitalista, junto con profesionales de Cirugía Cardiaca.
El trabajo analizó los casos de mediastinitis durante 10 años, comparó la atención convencional con un abordaje médico-quirúrgico multidisciplinar y observó mejoras relevantes en los resultados. Así, el modelo de atención conjunto por especialistas de Medicina Hospitalista y Cirugía Cardiaca se asoció con una reducción de hasta el 80 % de la mortalidad durante el seguimiento a largo plazo. Además, el 38,6 % de los pacientes tratados mediante este modelo multidisciplinar necesitó una única intervención quirúrgica para resolver la infección, mientras que en modelo tradicional el 72,6% requirió varias intervenciones posteriores.
Más allá de las cifras, este estudio muestra los logros de una atención centrada en los riesgos y necesidades del paciente, en la toma de decisiones compartidas y en un seguimiento estructurado de los procesos clínicos.

La Medicina Hospitalista contribuye con una visión integral del paciente y con la coordinación clínica necesaria entre especialidades para abordar situaciones de alta complejidad, algo particularmente valioso en pacientes y cirugías de alto riesgo al evitar complicaciones potencialmente graves y sistémicas.
Este estudio, publicado en la revista científica Surgical Infections, pone de manifiesto que la seguridad y los resultados no dependen únicamente de una intervención aislada, sino también de cómo el trabajo en equipo mejora la calidad de la asistencia.
Puedes leer la publicación completa en la web de la Comunidad de Madrid, publicada el 20 de abril de 2023.




